jueves, 19 de junio de 2014

Théosis: En el corazón del desierto

Théosis: En el corazón del desierto: John Chryssavgis Modelos del camino espiritual Hay una oración eucarística del siglo IV, atribuida a Serafión de Thmuis que ...

LAS MADRES DEL DESIERTO





1- PRIMERAS  AMMAS  (Madres) CRISTIANAS

Se cree que la primera "virgen consagrada" fue Sta. Petronila, discípula de S. Pedro, que ya recibe culto en el s. IV en Roma. Según las actas de los Stos. Nereo y Aquileo, Sta. Felícula y Sta. Prisca la siguieron.

En Constantinopla se veneró muy pronto a Sta. Irene, discípula del obispo S. Timoteo, discípulo de S. Pablo. En Cilícia (Turquía), Stas. Ceneida y Filonia, se veneran como primas de S. Pablo.

S. Metodio de Olimpo (311dC) considera Sta. Marcela como la primera virgen cristiana. Y la leyenda dice que fue criada de Marta y Maria. También se habla de Sta.Ifigenia, hija del rey de Etiopía, convertida por el apóstol Mateo. 

Éstas son las primeras raíces de lo que después llamaremos la "Matrologia".

Vírgenes documentadas
Sta. Tecla de Iconio (Turquía) es discípula de S. Pablo, y considerada "madre" de las vírgenes que después se marcharon al Desierto. Según la tradición es la primera mujer mártir a causa de la fidelidad al evangelio. Hablan de ella S. Agustín, S. Ambrosio y muchos otros.

En Cataluña, la Asociación bíblica de Tarragona organiza viajes a Turquía, "siguiendo las huellas de Sta. Tecla". Y en la revista de la Asociación se puede ver la documentación arqueológica sobre los lugares de la Sta.

Sta. Macrina la Joven es considerada la primera Amma (Madre) del Desierto de Turquía (380). Es hermana de S. Gregorio de Nisa y de S. Basilio. (S. Benito considera a S. Basilio su Padre, por eso lo cita al final de la Regla benedictina). Sta. Macrina, seguidora de Sta. Tecla, es nieta de Sta. Macrina la Vieja (mártir en la época de Diocleciano s. III), y discípula de S. Gregorio Taumaturgo. Macrina la Vieja tuvo que huir al desierto con su marido, durante la persecución. Murió en el año 350.

Esta familia de "santos" vivía en el Ponto, cerca del Mar Negro, llevando una vida ascética y pobre, a pesar de ser de clase acomodada. La nuera de Sta. Macrina la Vieja, también fue santa, la veneramos con el nombre de Sta. Emelia. Tuvo 10 hijos. La mayor era Sta. Macrina la joven.

Sta. Macrina la Joven recibió de Dios la capacidad de armonizar la actividad y la contemplación. Ayudó a su madre, Sta. Emelia, en la educación de sus hermanos. Tres de los hermanos también seran santos: Basilio, Gregorio de Nisa y Pedro de Sebaste. Pedro, el menor, fue educado exclusivamente por Macrina. Debemos la "Vida de Sta. Macrina " a la pluma de su hermano S. Gregorio de Nisa, en agradecimiento a todo lo que ella ha hecho por él, a quién llama su "segunda madre, fuerte, benevolente, y maestra de su vida".

La joven Macrina estaba muy compenetrada con su madre, Emelia, y cuando ya esta era viuda, la convenció de convertir a su hogar en un monasterio, llevando vida monástica junto con sus sirvientas, sin que hubiera ninguna distinción entre ellas.

A diferencia de los monjes de Egipto (y de los cenobios de Pacomio), el monacato capadocio era más culto, y las austeridades eran menos espectaculares que las de los monjes coptos y sirios. Podía haber influido también el paisaje. La dureza del desierto de Egipto no tenía nada a ver con la belleza de las orillas del río Iris, donde había los monasterios turcos.

Cuando Basilio el grande inició la vida monástica (356), el monasterio de su hermana Macrina ya era floreciente.

La última plegaria de Macrina, antes de morir fue: "Tú, Señor, me has quitado el miedo a la muerte. Yo sé que nosotros somos de barro, y que Tú ahora lo devuelves a la tierra. Pero después harás que este barro se revista de inmortalidad."

Al morir todas las monjas lloraban diciendo: "se ha extinguido la lámpara de nuestros ojos...".

Entre las monjas sabemos los nombres de la diaconisa Lampadion, que era maestra de coro. Y de Veciana, una viuda noble que la amortajó.

El obispo Araxios, con todo el presbiterio, fueron al entierro de Macrina (380). La iglesia oriental celebra su fiesta el 19 de julio.

volver

2- AMMAS  FAMOSAS DEL  DESIERTO  DE EGIPTO

AMMA SYNCLÉTICA
Amma Synclética es la más famosa de las Madres del Desierto. Su vida se escribió poco después de su muerte. Anterior a este escrito, sólo está la vida de Sta. Macrina (del 380) y las actas de los Mártires.

Synclética abrazó la vida solitaria, en tiempo de S. Antonio.
Su nombre quiere decir "asamblea celestial". Hija de Macedonia, fue a vivir con su familia (1 hermana y 2 hermanos) en Alejandría, entonces una gran ciudad cosmopolita. Después de Roma, la mayor del Imperio.

A pesar de ser de una casa acomodada, quería vivir según las enseñanzas de Sta. Tecla. Por eso evitaba las conversaciones, para permanecer en la profundidad interior. A pesar de que amaba las penitencias como medio para fortalecer su vida en Dios, obraba con tanta discreción que nadie notaba sus renuncias.

Al morir sus padres, abandonó su casa, dio sus posesiones a los pobres, y, junto con su hermana ciega, se fue a vivir en el Desierto, cerca de un sepulcro. Como lo hizo todo con mucha humildad, bien pronto la rodearon muchas jóvenes discípulas. Algunas vivían en comunidad con ella, y otras solas.

Cuando las discípulas le preguntaban sobre el camino de salvación, ella acostumbraba a responder: "si queréis instruiros, id a la Fuente, Cristo".

Su doctrina está muy centrada en el amor, de donde proviene todo, y a donde va todo, decía. Según ella el amor es doble: dar y recibir. Y enseñaba a mantener el alma LIBRE, en medio de las riquezas espirituales.

A los 84 años murió destrozada por la enfermedad, que soportó con gozo.

Tenemos 27 apotegmas (dichos famosos) de Amma Synclética. Copio algunos que evidentemente me parecen muy prácticos para la vida espiritual:

1- Se puede vivir solo entre la multitud, y vivir con la multitud estando solo.
2- Al Principio del camino hacia Dios hay dificultades, pero después se llega a un gozo inefable (S. Benito dice al final del Prólogo: "Con el progreso en la vida monástica, se ensancha el corazón y se corre por la vía de los mandamientos de Dios en la inefable dulzura del amor").
3- Cuando pases dificultades alégrate de qué Dios te visite, y no dejes de cantar. La ascesis consiste en dominarse en el sufrimiento y continuar dirigiendo a Dios acciones de gracias.
4- Si las ventanas de tu casa están abiertas, entrarán los ladrones y te lo tomarán todo (quiere decir que no podemos vivir en la "galería", exhibiendo nuestra virtud)
5- Tu actitud delante de los enemigos depende de tus progresos en la virtud.
6- Por la medida y la discreción, conocerás si tu ascesi viene de Dios o de tu orgullo.

AMMES MARA, CIRINA I DOMNINA
Las Ammas empiezan a llenar el desierto en el año 250, pero sin hacer ruido. Como los grandes acontecimientos que cambian la historia, aunque a menudo pasen desapercibidos. Amar la tradición, quiere decir ser conscientes de todo lo que hemos recibido de muchos hombres y mujeres que ni siquiera conocemos, pero que nos han dejado el legado de sus vidas santas.

Dice S. Juan Crisótomo: "si visitas el desierto de Egipto encontrarás a una multitud de mártires y de vírgenes que tienen aquí sus celdas.

Teodoreto de Ciro en la "Historia de los monjes" (444), junto con la vida de 23 monjes, nos explica la vida de 3 monjas: Mara, Cirina y Domnina. Entre los Padres, dice Teodoreto, también a estas 3 Ammes se les puede aplicar el calificativo de "renunciants", pues para seguir a Cristo hace falta "renunciar" a otros intereses:

1- Ellas renunciaron al materialismo, a través de la virginidad
2- Renunciaron a los vicios que llevan al desorden
3- Renunciaron a las cosas sensibles, para llegar a la pureza del corazón.

Esta renuncia, dice Teodoreto, es necesaria para conseguir la plegaria contínua, fundamentada en el amor. Y las Ammas practican, sobre todo, esta oración del amor. Dicen: "a quien ama recordando siempre al Amado, descubre su Palabra en la soledad y el silencio".

Según ellas: "es mejor vivir con la gente y desear la soledad, que llevar una vida solitaria y desear constantemente la compañía."

A menudo la espiritualidad de las Ammes, contraria a la tendencia de algunos malos monjes que buscaban con deleite la fama, se centraba en la sinceridad de la vida.

AMMA SARA
Es contemporánea de Pafnufio (finales del sIII). Cerca de de Escete (al lado de Alejandría)durante 60 años estuvo en una celda cerca del Nilo. Tenía costumbre de mantener la vista baja y por este motivo el demonio la tentaba duramente, pero viendo que no la vencía quiso hacerla caer con la vanagloria. Un día le dijo provocativamente: "Sara, tú me has vencido". Pero ella le respondió: "Te ha vencido Cristo que vive en mí". Así, Amma Sara permaneció siempre humilde.

Se cuenta que en una ocasión en qué 2 anacoretas de fama la visitaron para que les diera un buen consejo, ella respondió: "yo no soy más que una mujer esforzada y tenaz, fundamentada en Cristo que es mi Roca". De manera que ellos quedaron profundamente admirados de su virtud. La humildad es uno de los dones más queridos por la tradición monástica.

El deseo de Amma Sara era de ser olvidada de todo el mundo, a fin de que su centro fuera sólo Cristo. Llegó a ser una de las Ammas más austeras.
 
Igual que de los Padres, también de ella se acuerdan algunos pensamientos:

Decía: "mi naturaleza es de mujer, pero el espíritu no tiene sexo", respondiendo a los que se admiraban de su fortaleza.
Y demostrando una gran libertad interior afirmaba: "si quisiera que todo el mundo alabara mi conducta tendría que arrodillarme en la puerta de todas las celdas, pero lo que yo quiero es mantener el corazón LIBRE para Dios. Tenemos que hacer buenas obras, pero no para ser alabados por los demás, sino para gustar a Dios".

AMMA TEODORA
Es una mujer culta y con conocimientos teológicos, de finales del sIV. Como Sara vivió cerca de Alejandría. Tenía una gran penetración psicológica, y era muy delicada y prudente.

Mientras los apotegmas de los Padres se centran más en la ascesis, la renuncia, y la penitencia, Amma Teodora, igual que las otras Ammas, hacen más atención a Dios y a vivir en Cristo a través de las Escrituras.

Amma Teodora avanzaba por el camino de la liberación interior, para descubrir el Dios-Misericordioso que es Padre y Madre.

Las sentencias de Teodora están llenas de juicio: "como los árboles que necesitan el paso de las estaciones para crecer, nosotros tenemos que pasar el invierno con el fin de dar buenos frutos".I decía :"Ni la rigidez de la observancia monástica, ni las austeridades corporales, nos salvan, sino la humildad sincera". Explicaba que un anacoreta que sacaba demonios, un día preguntó a los espíritus malignos qué era lo que les hacía marcharse: ¿El ayuno? ¿Las vigílies? Pero ellos respondieron de que nada los vencía tanto como la humildad. Entonces añadía ella: "Sólo la humildad nos da la victoria".

Un día explicó a un monje que quería marcharse del monasterio para no tener que pasar por tentaciones, que en una ocasión un monje cogió le sandalias para marcharse, y vio al demonio que haciendo lo mismo le decía: "No te marches por mí, porque allí donde tú vayas yo te precederé".

Y recomendaba a los que dirigen las comunidades que tienen que renunciar tanto a querer dominar, como a buscar adulaciones, siendo pacientes, humildes, y rectos. Condescendientes con equilibrio, y amando sin hacer distinciones.

Ella estaba convencida que las dificultades las llevamos todos dentro y que nos acompañarán siempre.

Se explica que un día Abba Teófilo le preguntó qué quería decir "redimir el tiempo", y ella le respondió que era "aprovechar todo lo que te viene, para transformarlo en virtud." Y añadió: "si te hacen una injuria, aprovechala para ser humilde y penitente. Así el tiempo se convierte en una ganancia".

Según ella ni la ascesis, ni las vigílias, ni nada nos salva, sino la humildad sincera. La humildad que proviene de un auténtico conocimiento de uno mismo, es, pues, la principal herencia de Amma Teodora. 

AMMA MARIA (hermana de Pacomio)
A pesar de que todo el mundo habla de Pacomio como fundador de la vida comunitaria, en realidad cuando Pacomio organiza la vida cenobítica en la Tebaida, las monjas pacomianas del monasterio de Panápolis, eran más de quatrocientas. Amma Maria fue la fundadora de estos cenobios femeninos. Paladio hace de ella grandes elogios.

Como las otras Ammas, más que en la ascesis corporal, ella se fija en la pureza del corazón. Decía: "El propio capricho ha hecho caer palmeras bien arraigadas en la virtud. Si nos dicen sexo débil, tenemos que poner en Cristo nuestra fortaleza. No son los ayunos, sino la caridad encarnada en el amor fraterno, lo que apaga la soberbia de los egoísmos".

Quería que todas las monjas aprendieran a leer y a escribir. La biblioteca era un elemento importante en sus monasterios. Así entre las monjas también había copistas de pergaminos. Amma Maria, sin embargo, ponía todo el acento en la caridad fraterna. Tanto ella como Pacomio (su hermano), imponían la limpieza del cuerpo, cosa innovadora, puesta que los monjes y monjas solían ir sucios, considerándolo como una fuente de ascesis.

Amma Maria procuraba que las monjas sintieran una gran reverencia por la plegaria. El fervor en la plegaria fue la característica de sus monjas, además de una gran estima por la Bíblia. Cada día, al anochecer, reunía a las monjas exhortándolas a cumplir las Escrituras. 

Características y organización de los monasterios pacomianos
Los monasterios parecían pueblecitos, ya que las monjas vivíen en celdas indepenedentes pero formando una sola aldea cada 3 o 4 conjuntos de celdas. Así la iglesia tenía diferentes edificios alrededor, agrupando a 30 o 40 monjas. Ellas teníen la costumbre de dormir en sillas bajas con la espalda muy inclinada, no en camas. En cambio el trabajo, las comidas y la plegaria, lo hacían en común. El silencio era riguroso, con el fin de mantener todo el día la plegaria del corazón repitiendo frases de la Escritura.

Se levantaban a las 2 de la madrugada, para empezar la plegaria. Las comidas consistíen en pan, quesos, hortalizas, frutas y leche. Hacían dos comidas al día.

Cada monja tenía destinada una letra del alfabeto para identificarse. La letra "yot" (la "y") la guardaban para las más humildes.

Según las habilidades, se las destinaba a hilar, coser, hacer cestos o sandalias ... El trabajo se hacía dentro del cercado del monasterio. Las murallas no sólo salvaguardaban la soledad, sino los asaltos de bandas armadas, propios de los siglos V-IX.

La clausura es propia de los monasterios pacominanos, pero algunas veces salían para pasar días rogando en la soledad del desierto.
Sólo celebraban la Eucaristía los domingos, mientras que rezaban el Oficio por la mañana, mediodía y atardecer, y a media noche hacían la gran "sinaxi" de las vigílias. Recitaban los 150 salmos en un solo día.

Éste es el ideal monástico que S. Benito menciona en el cap.18 de la Regla, recomendando que se recen al menos los 150 salmos en una semana. De lo contrario demostraríamos una gran dejadez, ya que "leemos que nuestros padres (nuestras madres) lo rezaban valerosamente en un sólo día".

A los monasterios pacomianos, debemos no sólo la vida cenobítica (en común), sinó la institución de los ritos de la "vestición". Los ascetas de los siglos II-III, hombres y mujeres, no se distinguían por su forma de vestir. El velo que hacia el año 200, el obispo imponía a las monjas, era el mismo que llevaban las mujeres. La única distinción era la pobreza del vestido. Decían los Padres que la vestimenta de un monje tenía que poder estar tres días delante de la puerta, sin que ningún pobre se lo llevara.

Dionísio Areopagita ya habla de tres momentos en la vida monástica femenina:

La renuncia al mundo.
El corte del pelo.
Y la vestición, que consistía en cambiar sus vestidos, por unos de más viejos y ordinarios, propios de los que seguían la vida monástica.

Las monjas pacomianes llevaban una capucha (kukol) que escondía la cabeza rapada, una túnica (kalovi), y encima una capa (mafori).
Las postulantes eran admitidas desde los 16 o 18 años. A los primeros tiempos la profesión era aceptada por los obispos. En esta época tan floreciente del monaquismo de Egipto (sIV), monjes y monjas tenían las mismas Reglas.

Hay autores como Rufíno de Aquileia o Paladio, que hablan de haber encontrado en Oxirinco a unas 20.000 monjas. Lo cierto es que, en el sV, el monacato femenino egipcio se extendió mucho.
Alejandría quedó rodeada de monasterios con miles de monjes y monjas, a veces venidos del extranjero, atraídos por la fama de la vida monástica.

Nitria tuvo unos 5.000 anacoretas de los dos sexos. Escete 3.000 monjes y monjas, y en las Celdas vivían uno 600 ermitaños y ermitañas. Algunos historiadores aseguran que en el sV los monjes y monjas de Egipto llegaron a los 500.000. Es que el alma egipcia era muy inclinada a la meditación y a pensar en el más allá. Lo demuestran sus pirámides, y los embalsamamientos.

S. Cirilo de Alejandría fue el último escritor griego, de esta época. Después, la ruptura con la filosofía griega empobreció mucho el monaquismo copto, a pesar de que en nuestros días hay un cierto resurgimiento promovido por el Abbá Matta el Meskín. 

Shenute y las monjas pacomianas
Hace falta tener en cuenta la obra de Shenute entre las monjas (hacia 334-434).
Shenute tomó las riendas del monasterio de Atripe de unas mil monjas, de inspiración pacomiana, y lo hizo independiente.

Él fue un monje enérgico, pero con poco tacto. Introdujo una promesa de obediencia, pero debida a él, no a Dios, con el fin de obligar a las monjas a permanecer bajo su dirección. Éste fue el primer paso hacia la Profesión Monástica en la historia del monaquismo. Hizo muy rigurosas las normas de la clausura y del silencio, igual que las otras observancias monásticas. Eso hizo que los monasterios de Shenute no prosperaran a lo largo de los siglos, a pesar de haber dado un fuerte impulso al monacato femenino. 

Shenute y la bilioteca de Nag Hammadi
En la obra de R. Kuntzmann y J.D. Dubois (ed. Verbo Divino 1998), se ve la importancia que tiene para la historia de los primeros siglos del cristianismo la descubierta de la biblioteca de Nag Hammadi, que sería la del monje Shenute.

En más de 1.100 papiros, escritos en copto que es la lengua del Egipto cristiano, encontramos la teología cristiana de los siglos II al IV.

Los primeros códices fueron descubiertos en 1946 en la ciudad de Nag Hammadi, en el Djebel el Tarif, a unos 100 Kms de Luxor. Y las traducciones a las lenguas occidentales son de los años 1958-1980.

La biblioteca recoge papiros de hasta los años 340-350. Son escritos de tendencia gnóstica, con secretismos, y presentando la salvación por medio del conocimiento de los misterios divinos. Es sabida la influencia del gnosticismo en el Egipto monástico.

Contiene una 60ª de títulos. Entre los evangelios el más conocido es el de Tomás. Se han encontrado también 6 Apocalipsis, algunas plegarias y varios tratados sobre el Bautismo y la Eucaristía. Incluso obras paganas, como un fragmento de la "República" de Platón.
Algunos textos son traducciones coptas de escritos de épocas anteriores. Muchos del sII.

El evangelio de Tomàs ya se conocía en griego, y Nag Hammadi nos lo da en una versión copta, posterior.

Por el interés que tiene este conjunto de códices, y para hacernos cargo de la teología que presenta, cito 4 palabras del Tratado de la Resurrección. 

El libro dice que "como la resurrección pertenece a la FE, no quieras persuadir los otros a creer, ya que la Fe no es fruto de la persuasión. Andando hacia la unidad de ti mismo, y evitando las divisiones, poseerás ya la resurrección. La resurrección no es una ilusión, sino que la ilusión está en el mundo que ves, mientras que la Resurrección es la Novedad". 

Teología típica del gnosticismo, que no deja de tener intuiciones interesantes.

Este monje inteligente y dominador, es recordado no tanto por sus buenas obras, como por el legado de doctrina, de tendencia gnóstica, igual que muchos otros monjes de Egipto, que recogió y guardó cuidadosamente en su gran biblioteca, hoy tan admirada por los historiadores cristianos. Se ha llegado a decir que la importancia de Nag Hammadi para el cristianismo primitivo, es semejante a la de Qumram de cara al judaísmo. 
                                              

Figura de Shanute
               

Restos de los monasterios de Shenute

AMMA ISIDORA
Vivió al 365 entre las monjas pacomianas. Su fiesta es el día 1 de mayo. Su vida es muy particular. Deseosa de humillaciones fingió estar loca (el tema de los "locos de Cristo" es muy corriente entre el monaquismo antiguo), y sus hermanas se lo creyeron. Iba siempre descalza, con la cabeza tapada, y se alimentaba de las sobras de la comida que daban a las otras. 

Nunca tuvo un gesto de impaciencia, ni hirió a nadie, ni murmuró, a pesar de ser muy incomprendida y maltratada, incluso con golpes. Decían las monjas que "era como un cordero llevado continuament al matadero".

Se dice que un día, mientras el venerable Pitero (un anacoreta que vivía en Porfiles cerca del Mar Rojo) estaba en oración, se le apareció un ángel que le dijo: ¿por qué tienes vanidad de tu virtud? Ve al monasterio de Tabennesis y verás a una mujer, con un trapo a la cabeza, que es más virtuosa que tú. Pitero fue al monasterio, y todas las monjas salieron para ver a aquel monje que tenía tanta fama de santidad. Al notar que faltaba ella, Pitero la pidió, pero las monjas dijeron que estaba loca, a pesar de eso, ante la insistencia de Pitero, la fueron a buscar.

La tuvieron que forzar mucho, porque ella se negaba. Al verla, el anciano le pidió la bendición. Entonces ella se arrodilló para que fuera él quien la bendijera. Las monjas le avisaron que estaba loca, pero él les contestó: "vosotras y yo sí que somos locos, pero ella es una verdadera Amma, y yo pido a Dios que el día del juicio sea encontrado tan digno como ella". Entonces a las monjas se les abrieron los ojos del corazón, y le pidieron perdón por como lo habían tratado.

Después Isidora, no pudiendo soportar las alabanzas, una noche se escapó hacia el desierto, sin que nunca nadie supiera nada más de ella.

AMMA TALIDA
Fue abadesa del célebre monasterio de Antinol, donde acogió a muchas chicas de la nobleza egipcia. Decía: "la mejor plegaria es la comunión con Cristo, y querer hacer en todo su voluntad".

Para Pacomio, Basilio, Jeronimo y muchos otros, lo normal del monacato es la vida cenobítica, y cuando los monjes demuestran ya una virtud probada, pueden pasar a la vida anacorética, mucho más fácil de ser engañosa. De hecho S. Juan Clímaco fue a la soledad después de 19 años de vida cenobítica.

El cenobitismo era llamado "compromiso" y la reclusión anacorètica, dentro o fuera del monasterio, era el "matrimonio". Los dos estados tenían dos profesiones. La primera con el "pequeño hábito" y la segunda con el "gran hábito" (sXV-XVI). Dice el antiguo ritual: "que este día TRANSFIGURE tu vida a fin de que te acerques a Dios purificado".

S. Juan Damasceno compuso varios himnos para la profesión.

Ambiente monástico del Nilo.

Según Póstumo, amigo de Sulpicio Severo, la ciudad de Cánope dentro de una isla del Nilo, era un lugar famoso de idolatría que Teodosio destruyó haciendo allí un centro monástico.

En general entre los Abbas y las Ammes no había ningún tipo de segregación, sino mucho respeto. Paladio dice en la historia Lausíaca que "el recuerdo de las Ammas, posseídas por el espíritu de Dios y luchando con esfuerzo, era un ejemplo para todos."

También la Tebaida, a unos 70 Kms del Cairo actual, era un gran centro monástico de atracción de peregrinos.

En el 320 Pacomio fue el principal impulsor del movimiento monástico. En vida de él se fundaron 9 monasterios cenobíticos. Uno de ellos tenía 600 monjes. Y para celebrar la Pascua se reunían 2.000 monjes.
Dicen el Padres armenios que las mujeres, con su sentido del deber y su sabiduría, han sido beneficiosas para los monjes. La intuición y delicadeza femenina, les ayudó a avanzar por el camino de la bondad.

volver

3- AMMAS  MENORES

Se dicen "menores" porque de muchas de ellas nos ha llegado poca información. A pesar de todo, sabemos que algunas fueron "didáscalos" o guías espirituales, y también diaconisas. Al principio algunas vivían la consagración en su casa. Con todo Paladio habla de 12 monasterios femeninos en la Tebaida.

Fuera de Egipto, entre las mujeres que llevaban una vida retirada en su casa, encontramos la venerable y distinguida Hosia, además de Basianilla, mujer de un comandante del ejército de Siria. Y en Antioquía, la diaconisa Sabiniana tía de Juan Crisósotomo.

Paladio también habla de Juliana de Cesarea, que hospedó Orígenes durante 2 años.

AMMA TALIS
Se dice de Amma Talis que había conseguido "la apatheia", o sea la paz inalterable del espíritu. Cuándo ya llevaba 80 años de ascetismo, vivían con ella casi un centenar de jóvenes. Tuvo una discípula de nombre Taor, que permaneció durante 30 años recluida en el monasterio.

Acostumbraba a decir Amma Talis:
"Todo lo que pasa de la medida justa es malo.
La perfección se encuentra en la humildad y el silencio.
No quieras adquirir la paciencia abusando de la virtud de otro.
La severidad, la intransigencia y la dureza no cambian el prójimo, ya que no es con el demonio que se sacan los demonios".

AMMA ALEJANDRA
Nacida el 350, es una antigua sirvienta de una familia rica. Según Dídimo "el ciego", ella abandonó Alejandría a causa de su belleza, y se fue a vivir cerca de unos sepulcros que había al desierto.

Melània a la vieja la visitó al 370. Fue una verdadera Amma, dando consejos a todos los que la visitaban. Pasados 10 años, al irla a visitar Dídimo, junto con unos discípulos, la encontraron muerta.

Decía Amma Alejandra:
"Sólo Dios sabe lo que es bueno.
Para mantener la alegría, hay que vivir esperando la muerte, con confianza".

AMMA BASA de Palestina
Habla de ella Cirilo de Escitópolis en la vida de Eutimio, el maestro más venerado de las lauras palestinas. Bassa fue una abadesa muy pía de un monasterio de monjas que fundó cerca de Jerusalén. También fundó un monasterio de monjes.

La emperatriz Pulquèria, hermana de Teodosio, procuró la instrucción de estos monasterios, a fin de que no cayeran en el arrianismo, o el nestorianismo. La emperatriz actuaba aconsejada por S. Cirilo de Jerusalén.

La sabiduría y santidad de la abadesa Basa era comparada a la de Eutimio.

volver

4- AMMAS ANACORETAS

Mientras los hombres anacoretas fueron dados a los extremismos ascéticos, las mujeres se mantuvieron más prudentes.

Hoy, acostumbrados a unas comodidades bastante sofisticadas, propias de la sociedad del consumo, nos resulta casi incomprensible la forma de vivir de estos hombres y mujeres, pero en el ambiente de los anacoretas de Egipto, ellas resultan más juiciosas que ellos.

AMMA DOMNINA de Siria
Era hija de Antioquía (Síria), de una familia rica. En el jardín de casa suya se hizo una pequeña cabaña, donde vivió dedicada a la penitencia y a la contemplación. Teodoreto de Ciro la visitaba a menudo. Iba vestida con una túnica de piel de cabra que la cubría totalmente, de manera que nadie le veía la cara. Era severa con ella misma, pero muy comprensiva con los demás. Se celebra su fiesta el 5 de enero.

En sus exhortaciones decía: "En la plegaria tenemos que hacer como Moisés que entra en la nube para hablar sólo con Dios y después sale y habla al pueblo de parte de Dios".
Decía también Amma Domnina con una confianza ilimitada: "Cuando cerremos los ojos a las cosas creadas, los abriremos para contemplar las maravillas de Dios".

AMMES MAPANA I CIRA de Berea
Hablando de Mapana, Teodoreto dice que hubo mujeres que no sólo igualaron a los grandes personajes masculinos, sinó que los sobrepasaron.

Mapana y Cira nacieron en Berea, donde había una de las iglesias fundadas por San Pablo, y eran de familia ilustre.

Al hacerse mayores, se amurallaron totalmente en una pequeña habitació sin tejado, dejando sólo una ventana para recibir el alimento. Así, a la intemperie, a merced del sol o la lluvia, vivieron como las plantas silvestres. Cubrían su cuerpo con una túnica. Teodoreto las conoció cuando ya hacía 42 años que vivían allí, y aseguró que su virtud rebasaba la de los hombres. Sólo salieron una sola vez de su cercado, para ir a pie en peregrinación hasta Jerusalén, pasando también por Seleucia para venerar la tumba de Sta. Tecla.

Murieron hacia el 440. La iglesia oriental celebra la fiesta de las dos, el día 3 de agosto.

Nos han dejado una gran estima por la austeridad, unida a la dulzura del espíritu.

Decían:
"Guarda silencio y oirás la voz de Dios.
Si dices lo que conviene y cuándo conviene, no tendrás que sentir lo que no conviene".

Ellas llevaban unas cadenas de hierro enrollando su cuerpo, y las consideraban el signo con que fácilmente nos atamos al orgullo. Y decían: "Jesús las romperá en nuestro último día".

AMMA EUFRASIA de Constantinopla 
Nació en Constantinopla, en el sIV. Era hija del gobernador de Lícia.  

Cuando tenía 7 años, murió su padre. Entonces fue con su madre a Egipto para visitar los monasterios, y la niña se quiso quedar. Pasados 5 años, murió su madre. Entonces ella dio todo lo que le correspondía a los pobres.

Pronto la gente acudió a ella para pedirle consejo, a pesar de su juventud, y Dios le concedió el don de hacer milagros. Murió cuando tenía 30 años.

Decía: "Todo tiene remedio menos rechazar el amor".

volver

5- LAS AMMAS DIACONISAS

Aunque el monacato y el diaconato femenino son fenómenos diferentes, en tiempos antiguos, antes de que el diaconato femenino quedara abolido, la mayoría de diaconisas eran monjas.

Hasta el final del sXII, la superiora de un monasterio, dentro de la tradición siríaca, era diaconisa y podía presidir el Oficio litúrgico comunitario. Para hacer este servicio recibía la bendición del obispo, igual que hoy la reciben las abadesas el día de su "bendición abacial".

En el sínodo del Líbano de 1888, finalmente los obispos dan por acabada la tradición antioquena de las diaconisas, que desde tiempo había caído en desuso.

Los armenios gregorianos han mantenido a las diaconisas hasta 1915. En el archivo fotográfico del Patriarcado Armenio de Jerusalén hay fotografías de diaconisas, de 1898, vestidas con dalmática, estola, y con un largo velo blanco.

Entre los bizantinos las diaconisas duraron hasta el sXIV.

LA DIACONISA OLÍMPIA de Constantinopla
Poco después de la muerte de San Basilio (384) el monaquismo floreció en Bizanzio con el abad Isaac, de manera que en la capital hubo 80 monasterios donde se educaban los príncipes del imperio. Al lado de los monasterios de monjes, también abundan los de monjas que se unieron a los círculos de diaconisas, muy floreixents en la capital.

Luego de fundados los primeros monasterios por el abad Isaac, hubo en la capital una boda ostentosa. La novia se llamaba Olímpia, y tenía 16 años. Huérfana de padres, fue educada por su tío Procopio, amigo íntimo de San Gregorio Nazianceno. El novio era Nebridio, prefecto de Constantinopla, que murió un año después. Entonces ella dió libertad a los esclavos de su casa y repartí sus innumerables bienes entre los pobres, aconsejada por S. Juan Crisóstomo.

La generosidad de Sta. Olímpia ha sido considerada uno de las más excepcionales entre las comunidades ecclesials de Siria, Turquía y Grecia. Dio su casa, que era una de las más bonitas de Constantinopla, para hacer una basílica cerca de la de Sta. Sofía, que todavía hoy se llama "la casa de Olímpia".

Necratio, patriarca de Constantinopla (381-397) consagró a Olímpia como diaconisa de esta iglesia, a los 25 años. Necratio seguía fielmente los consejos de Olímpia. Ésta estima todavía aumentó con el siguiente patriarca: S. Juan Crisóstomo, que la hizo administradora de la beneficencia de la iglesia. Olímpia era para él una hija espiritual, una hermana confidente, y una madre que cuidaba con ternura.

En 404, junto con otras diaconisas, recibió de él la última bendición, antes que él marchase al destierro, dónde murió. Desde allí, y para su consuelo, le escribió 14 cartas que son un verdadero tratado sobre cómo se debe aceptar el dolor. Después también ella fue difamada y desterrada. Murió a los 40 años en Nicomedia.

Sabemos que ella fundó un gran monasterio del que fue abadesa, y que llegó a tener 250 monjas, además de 4 diaconisas. Después de su muerte, Olímpia fue considerada entre los "confesores", ya que sufrió muchas persecuciones con una caridad sin límites.

Además de S. Juan Crisóstomo, fue consejera de muchos otros obispos, entre ellos de su primo S. Gregorio Nacianceno, y de los hermanos: Basilio, Macrina y Gregorio de Nisa.

La sucedió como abadesa la diaconesa Marina.

volver

6- LAS PECADORAS ARREPENTIDAS

AMMA TAÍS
Nace en el 290, en Alejandría, y se vuelve una prostituta de oficio. En aquel momento esta profesión era muy divulgada, sobre todo en las grandes capitales como Roma, Corinto, Alejandría, Bizancio, Antioquía o Cartago. Taís era tan bonita que muchos para tenerla vendían su fortuna, y entre sus amantes a menudo se tiraba sangre.
Cuando Pafnufio lo supo, la fue a encontrar, y le dio una moneda de oro. Ella lo hizo entrar en su casa. Pafnufio le pidió si no tenía una cámara más interior, y ella le respondió que sí, que tenía una más oculta. Entonces él le advirtió que no había nadie que nos pudiera esconder a los ojos de Dios. Y le dijo que pensara que ella sería castigada por el hecho de saber que por causa suya tantos otros serían condenados.

Entonces ella salió a la plaza pública donde quemó todo el fruto de sus pecados y siguió Pafnufio que la cerró en una celda, en el interior de un monasterio de vírgenes, recomendándole que, de cara al oriente, rogara a Dios diciendo: "Tú que me has creado, ten piedad de mí".

Al cabo de tres años Pafnufio fue a encontrar a Antonio para que le dijera si creía que Taís ya había sido perdonada. San Antonio reunió a todos los ermitaños para discernirlo. Mientras rogaban, Abbà Pablo vio una estancia preciosa, guardada por tres vírgenes, y creyó que era la recompensa que tendría Abbà Antonio, pero oyó una voz que le decía que aquella estancia estaba preparada para Taís, la prostituta. Entonces Pafnufio sacó Taís de la reclusión, pero ella sólo vivió 15 días fuera, y murió.

AMMA MARÍA EGIPCIA
A menudo se confunde con María Magdalena. Sofronio, obispo de Jerusalén, escribió la vida de María Egípcia, que fue traducida por Pablo, diácono de Niàpolis.

Zózimo era un monje bueno que vivía en Palestina. Un día, mientras estaba rogando, Dios le dijo que fuese al río Jordán, que había una comunidad muy perfecta. Y él se juntó a ellos. Durante una cuaresma, Zòzimo, como los otros monjes, se adentró en el desierto para hacer penitencia, donde encontró a una mujer desnuda que se escondía. Ella le pidió que la cubriera con su manto, y entonces se pidieron mutuamente la bendición. Después que ella bendijera Zózimo, él le pidió insistentemente que le explicara su vida. Y ella accedió.

Egipcia de nacimiento, a los 12 años se dio a la prostitución en Alejandría. Durante 17 años vivió desenfrenadamente. Pero un día se encontró con un grupo que iba hacia Jerusalén, y se añadió a ellos. Al llegar el día de la Exaltación de la Sta. Cruz, mientras hacía la visita al Sto. Sepulcro con los otros peregrinos, oyó que ella era expulsada. Después de rogar a la Madre de Dios, y prometer no volver a pecar, pudo entrar. Habiéndo besado el suelo, pidió a la Madre de Dios que la guiara y Ella le dijo: "atraviesa al Jordán y encontrarás paz". Ahora hacía 47 años que estaba en el desierto. Durante 17 años soportó muchas tentaciones. Luego, al haberse hecho viejo su vestido, continuó desnuda y sola, su vida de penitente, soportando a la vez que las inclemencias del tiempo. Antes de separarse, Maria prometió a Zòzimo que volverían a verse al cabo de un año. Al volver Zòzimo el año siguiente, la encontró muerta, y él la enterró.

Al retornar al monasterio, Zòzimo lo explicó todo a su comunidad. Así la historia de Sta. María la Egipcia corrió de voz en voz, hasta el día en que Sofronio, obispo de Jerusalén, la escribió.

A partir de los juglares (1243) se hace famoso el canto popular de la vida de Sta. María la Egipcia. De Francia pasa a España esta historia.

AMMA MARÍA SIRÍACA
Es sobrina de Abraham el ermitaño, y fue S. Efrem (sIV) quien escribió su vida.

María quedó huérfana a los 7 años, permaneciendo bajo la tutela de su tío, Abraham, que era ermitaño. Ella siguió la vida del tío durante 20 años, pero después el demonio la tentó, y ella, después de pecar con un monje, se fue a la ciudad para darse a una vida libertina. Su tío la lloró durante 2 años. Después, informado de dónde ella estaba, se fue a buscarla.

Él fue disfrazado, de manera que ella no lo reconoció. Entraron en una habitación para dormir juntos, y en aquel momento él se sacó el disfraz y le advirtió que el día del juicio, Dios le cargaría todos aquellos pecados. Ella volvió con él a la celda, y después de tres años de sincera penitencia, Dios le concedió el don de hacer milagros.

Paladio explica que Dios un día dijo a un solitario, hablando de una prostituta arrepentida: "esta mujer me ha sido más placentera en la penitencia que otras en su virginidad".

AMMA PAÍSA
Habiendo quedado huérfana y con mucha fortuna, se dedicó a la plegaria y a la caridad. Pero al cabo de un tiempo cayó en el vicio. Juan "el enano", monje de escete, la fue a buscar y ella lo siguió. Aquella noche Paísa murió y Juan oyó una voz interior que le decía: "su penitencia de una hora, llena de amor, me ha sido más placentera que la de aquéllos que la hacen durante toda la vida, pero sin estimar".

AMMA PELAGIA
Era una danzarina de Siria, en una época en que se vivía una gran religiosidad, pero también una gran permisividad a la que ella se entregó.

En el 453, el obispo Nonus de Antioquía convocó una concilio provincial. El Santo obispo predicaba cuándo Pelagia pasó con un grupo de jóvenes libidinosas. Entonces el obispo exhortó a los cristianos a esforzarse por el Reino, mucho más de lo que aquellas jóvenes se sacrificaban para contentar el mundo. Pelagia reaccionó por la predicación de Nonus y el Santo obispo la bautizó. Al cabo de 8 días, al sacarse la túnica blanca, se puso los pantalones del obispo, y se fue hacia Jerusalén, a la montaña de los Olivos. Allí todo el mundo hablaba de la santidad del monje Pelagio. Cuando la fue a visitar al secretario del obispo Nonus de Antioquía, ella acababa de morir. Al amortajarla descubrieron que era una mujer.

AMMA EUDOXIA o la detrás de las prostitutas
Santa Eudoxia quería que su vida fuera explicada siempre en el último lugar, por considerarse la más pecadora.

A finales del sII, Eudòxia, que era samaritana, se fue a vivir a Heliópolis. Sus escándalos sobrepasaban los de muchas otras prostitutas.

Un monje del desierto, llamado Hermano, se hospedó cerca de la casa de Eudòxia. Por la noche se puso a rezar en voz alta, sobre la dicha de los elegidos, y la reprobación de los pecadores. Por la mañana ella le pidió que le explicara más cosas de aquello que había oído que decía por la noche.

Entonces ella se hizo bautizar y vivió 7 días en ayuno y penitencia. El explicó que al 7º día ella vio una luz brillante que la atraía hacia el cielo, para disfrutar de la alegría de todos los bienaventurados. Entonces dio todos sus bienes a los pobres y vivió en una gran penitencia.

Estando en el desierto se le presentó un admirador, pidiéndole, con engaño, consejos espirituales. Pero Eudoxia lo convirtió. Después de haber hecho muchos milagros, fue degollada en la persecución de Aureliano.

Resumen de las prostitutas.

Después de descubrir el fondo de la propia miseria, encuentran la MISERICORDIA. Y abriéndose a la humildad, reciben gracias mayores. Como la serpiente en el desierto, Cristo atrae a las que han sido heridas por el pecado, transformándolas en alabanza e intercesión para la humanidad entera.

volver

7- LAS MONJAS DISFRAZADAS DE MONJES

La mayoría de historias han sido escritas en griego, pero encontramos paralelos en versiones siríacas, coptas y bizantinas. La época de estas mujeres abraza de los sIV al VII.
El motivo del disfraz era para evitar el peligro de la violación, o también el incógnito, además está el miedo hacia los hombres, a causa de todo lo que rodea el "femenino".

AMMA EUFROSINA
Nace en Alejandría en el sV. Huérfana de madre a los 12 años, para evitar casarse con el chico que su padre le había escogido, se disfrazó de monje y, marchando de su casa, se presentó en el monasterio del gran Teodosio donde había 350 monjes. El abbà la admitió pensando que era una adolescente. Cuando tenía 18 años un día su padre fue al monasterio pidiendo a alguien que lo consolara, y ella lo atendió, a pesar de que él no la reconoció. Habiéndose puesto ella muy enferma, su padre fue al monasterio, doliéndose por la salud de su consejero espiritual. Entonces ella le dijo la verdad, y le pidió que fuera él quien la amortajara después de la muerte. Entonces su padre ocupó su celda durante 10 años.

AMMA TEODORA
Nace en Alejandría el 480, el mismo año de S. Benito. De familia noble, se casó, pero habiéndose enamorado después de otro hombre, pecó con él. Presa de remordimiento, al cabo de un tiempo se marchó vestida de hombre. Vivió durante 8 años en un monasterio de monjes, haciendo los trabajos más desagradables. Un día se encontró en la calle con su marido, que estaba buscándola desesperado, pero no se reconocieron. Ella era ejemplo de virtud para los monjes.

Un día una mujer pervertida que quería dormir con ella, creyendo que era un monje, como ella no cedió, la acusó de haber tenido un hijo con ella. Entonces el abad la sacó del monasterio. Ella estuvo cuidando a este chico en una cueva, que había cerca. Al cabo de 7 años el abad la volvió a admitir, haciéndola cerrar en una celda con el niño.

Antes de morir, ella pidió al niño que se hiciera monje, recomendándole que aguantara las calumnias por amor a Cristo.
Al morir se dieron cuenta de que era una mujer. Entonces su marido se hizo monje, viviendo en la celda de ella.

AMMA ANASTASIA
Vivió en la corte del emperador Justiniano, el 510. Justiniano admiraba sus cualidades, pero su esposa Teodora no la quería. Al saberlo, Anastàsia se alejó de la envidia de Teodora diciéndose: "tú has nacido para ser princesa celestial". Entró en un monasterio de monjas cerca de Alejandría, y llegó a tener tanta fama de santidad, que le decían "Patrícia". Se quedó allí hasta la muerte de Teodora. Entonces, como Justiniano la buscaba para que fuera emperatriz, huyó en el desierto de Escete, donde el abad Daniel le concedió un hábito de monje, a fin de que viviera en una cueva retirada, donde estuvo 25 años. Murió y fue enterrada en la misma cueva.

AMMA MARINA
Al morir su madre, su padre se retiró a un monasterio y se llevó a su hija, vestida de niño. Cuando Marina tenía 17 años murió su padre, y ella continuó en el monasterio en uno celda retirada.

AMMA APOLONIA
Hija del tutor de Teodosio el joven, deseaba la vida monástica. Abandonó Constantinopla disfrazada de chico. Vivió unos años en el desierto de Judá, pero después se fue a encontrar a Macario de Alejandría, que, aun sabiendo que era una mujer, la dejó vivir en Escete. Murió a finales del sIV.

AMMA MATRONA
Vivía en Constantinopla, estaba casada, y después de tener una niña aburrió el mundo y, con permiso de su marido, se retiró a un monasterio de monjes. Al cabo de un tiempo, decidió decir la verdad y fue a un monasterio de monjas donde atrajo muchas vocaciones.

volver

8- AMMA  PROFETISA  Y MILAGLERA

AMMA PIAMUN
La virgen Piamun fue profetisa y vivió su consagración cerca de su madre. En un momento de violencia por falta de agua, Piamun puso paz entre los suyos, y ellos le pidieron que condujera a su ejército. Con su plegaria, consiguió que el ejército enemigo quedara inmovilizado.

volver

9- LAS MATRONAS ROMANAS

Debido a la influencia del occidente latino, Palestina es un punto de convergencia de la vida eremítica y cenobítica. A mediados del siglo III ya empieza a haber monjes: S. Hilarión es el 1º. En el sIV Egeria dice que ha visto muchos monjes y monjas, sobre todo en torno a Jerusalén y Belén. Encontramos, sobre todo, grandes matronas romanas.

SANTA ELENA
En el 272 Diocleciano envió a Constantí Cloro (famoso militar romano) a las islas Británicas. Él se casó con Elena, la hija del rey. Pero después de nacer Constantino, por política, Constantino Cloro dejó a Elena y se casó con Teodora, con la cual tuvo 6 hijos.
Elena, que era todavía pagana, educó rectamente a su hijo, de manera que en el 306, Constantino fue escogido emperador. Santa Elena, que ya se había hecho cristiana, convencida que la victoria sobre Majencio fue bajo el signo de la Cruz, pidió a su hijo ir a Tierra Santa, con el fin de encontrar la Cruz de Jesús. Después del Concilio de Nicea (314) fue, pues, a Jerusalén, haciendo construir 4 grandes templos: el del Calvario en el lugar de la muerte de Jesús, el de la Anástasis en el lugar de la Resurrección, el de Belén en el lugar del Pesebre, y el de la Eleona en el sitio de la Ascensión.
Llevó vida de monja, y murió en Roma a los 80 años.

Cuando las otras damas romanas fueron a Tierra Santa, el recuerdo de Sta. Elena todavía estaba vivo.

MELANIA LA VIEJA en el Monte de los Olivos
Las 3 fundaciones monásticas de época precalcedoniana en el Tierra Santa, son obra de 3 matronas romanas que participan con su patrimonio: las dos Melanias y Paula.

Melania la vieja (341), después de la muerte prematura de su marido que era prefecto romano (361), y de 2 hijos, cuando ella tenía tan sólo 22 años, dejando a otro hijo bajo tutela, se fue hacia Alejandría con otras damas. Habiendo repartido la fortuna, vivió un año en Egipto, visitando los monasterios de Nítria. En Alejandría conoció Rufíno, que era un monje erudito y fervoroso.

Rufíno, que era compañero de estudios de Jerónimo en Roma, cuando Jerónimo fue a Belén, él se fue hacia Egipto, donde permaneció 6 años bajo la dirección de Dídimo el Ciego.

Además de Rufíno, Melania visitó los Abbas Pambo, Arseni, Sisoes y Poimen, famosos por sus dichos.

A causa de la herejía arriana dominante en Egipto, varios obispos y presbíteros que no seguían a Arrio, fueron desterrados a Palestina, y Melania se fue con ellos. Cuando los exiliados pudieron volver a Egipto, Melania y Rufíno se quedaron en Palestina, fundando 2 monasterios, uno de hombres y otro de mujeres, en la Montaña de los Olivos donde había muchos anacoretas (373). El cenobio de Melania reunió a 60 monjas.

Ella no impuso las austeridades de Jerónimo, sino que prefirió dar cultura a sus monjas. Adosada al monasterio, hizo una hospedería para indigentes y peregrinos. Según Paladio, durante 37 años acogieron "a todo el mundo que pasaba". Melania era prima de S. Paulíno de Nola, que le dio muchos bienes para que ella los repartiera.

La espiritualidad de Amma Melania es la de ser una gran MADRE para todo el mundo. Lo ejerció al máximo con Rufíno, y sobre todo con Evagrio Póntico, a quien enderezó del mal camino consiguiendo que se hiciera monje.

Sabiendo las herejías que asolaban Roma, Melania volvió para ayudar a su familia. Allí atrajo a su nieta, Melània la Joven, junto con en su marido, y otros miembros de la familia. Con todo el grupo, fue a visitar Paulino y S. Agustín, en el Norte de África, y pasando después por Egipto, volvieron a la Montaña de los Olivos. Poco después, ella murió.

MARCELA
En la montaña del Aventíno de Roma, Albina tenía un palacio donde vivía con su hija Marcela. A su casa acudió S. Atanasio de Alejandría, en uno de sus destierros, y él les habló del monaquismo Egipcio.

A los 7 meses de casada, Marcela quedó viuda, y empezó a vestir la austera túnica monástica. Entorno a ella no sólo tuvo a su madre Albina, sino otras damas como Sofronia y Felícias (de las que sólo sabemos el nombre), y Marcelina, hermana de Ambrosio, el Sto. obispo de Milán. El Papa Liberio impuso el velo a Marcelina la noche de Navidad del 352. A ella S. Ambrosio le dedica el "De virgínibus" que sirvió de lectura espiritual en el Aventíno.

S. Jerónimo, hijo de Dalmacia, que entonces vivía en Roma, dio cohesión a este primer grupo de mujeres estudiosas de la Bíblia. Él tenía la experiencia de su hermana, de vida ligera, que al ser acogida por el grupo de "mujeres consagradas" que formó a Juliano, diácono de Aquileia, cambió de vida. En este grupo también había la Santa madre de Cromacio, y sus hermanas. Aquileia fue la segunda patria de Jerónimo.

En Roma, el dálmata tuvo una gran admiración por Marcela que, "en las estrecheces de la celda, disfrutaba del Paraíso". Ella convirtió su casa en un Monasterio "soli Deo placere desiderans" ("deseosa de complacer sólo a Dios", como se dice también de S. Benito).

S. Jerónimo fortalece el grupo de palabra y con sus cartas, que son leídas en "clase" de Bíblia. En una de las letras habla de Asela (quizás hermana de Marcela) que se consagró a Dios a los 12 años y ahora tiene 73, dice: "su hablar es silencio, y su silencio elocuente. En una ciudad como Roma, donde la humildad es vista como ridiculez, ella ha conseguido que todo el mundo la admire". De Marcela Jerónimo dice: "el ardor de Marcela por las Escrituras es increíble, ella canta ininterrumpidamente, Señor llevo tus palabras en el fondo del corazón".

De hecho, con su discreción, ella templaba a S. Jeronimo, cuándo se ponía a hablar mordazmente de las costumbres depravadas de los clérigos romanos. Al final de su vida, Marcela dejó el Aventíno, y fundó un monasterio a las afueras de Roma, donde murió.

La gloria de Marcela, muerta en Roma a principios del sV, es la de haber roto con el ambiente de la nobleza romana, sin avergonzarse de Cristo.

Marcela era prima de Pammaquio, el yerno de Paula, y también estaba emparentada con Melania la joven.

FABIOLA
De la noble raigambre de los Fabios, Fabiola  fue también muy amada por Jerónimo, por lo mucho que sufrío a causa de la vida disoluta de su marido. Ella se había separado del primer marido, y contrajo nuevas bodas, pero al quedar viuda de éste segundo, hizo penitencia pública por su pecado. Con ella lloraron el obispo, los presbíteros y todo el pueblo, viéndola demacrada y penitente, al lado de los pecadores públicos, antes de Pascua.

Entonces el cambio de su vida fue radical, convirtiéndose en una verdadera apóstol de la caridad. Dando sus bienes a los pobres, fundó el primer "Cottolengo" de la historia, acogiendo los más enfermos y marginados de la ciudad.

PAULA
Amma Paula nació en el 347, durante el reinado de los hijos de Constantíno. Su madre Blesila, era de la influyente familia de los Escipiones. El nombre de Paula le viene del antiguo cónsul Paulo Emilio el macedonio (181aC). Era, pues, de la más elevada condición social. Su padre griego y su madre romana, la educaron cristianamente.

A los 16 años se casó con Julio Toxoqui (griego), descendiente de Julio Cèsar. De la raigambre de los Julios. A pesar de que el padre era pagano, Paula educó cristianamente a sus 5 hijos:

- A la primera hija le pusieron Blesila, como la abuela. La niña tenía 15 años cuando murió su padre Toxoqui, y ella murió a los 20 años, cuando ya era viuda. Después de haber llevado una vida ligera, entró a formar parte del grupo del Aventíno. Para que comprendiera la vanidad de las cosas de este mundo, S. Jeronimo le dedicó un comentario al libro del Cohèlet ("Vanidad de vanidades y todo es vanidad, dice el Cohèlet").

- A la segunda hija le pusieron el nombre de Paulina. Era dulce y pacífica, aunque no tan viva y ardiente como Blesila (la abuela). A los 16 años la casaron con Pammaquio, primo de Marcela y compañero de estudios de Jeronimo, que tenía 40 años. Un hombre inmensamente rico que luchó contra los donatistas, y a quien S. Agustín dedica la Carta 58. Ella murió también joven.

- La tercera hija fue Eustòquia, fué heredera espiritual de su madre. Era dulce, reservada y tímida. Según los autores es "la perla de las hijas de Paula", y muy amada por ella. Tenía una inteligencia privilegiada y un aguante de acero. Durante una temporada vivió en el Aventíno, con las vírgenes que tenía Marcela. A los 16 años hizo voto de virginidad con el Papa Damaso. S. Jeronimo le dedicó la carta 22, que es un tratado sobre la virginidad. Esta carta fue tan mal considerada en Roma que, muerto el Papa, llevó Jeronimo al destierro. Los mismos clérigos que vivían una vida disoluta, acusaban a Jeronimo de induir con engaño a las matronas romanas, hacia una vida de virginidad.

- La cuarta hija es Rufina, que murió muy pronto.

-Toxoqui es el quinto hijo, a quiénes pusieron el nombre del padre. Se casó con Leta, hija de Albíno, que era también primo de Marcela. Tuvieron una hija (año 400) que llevará el nombre de Paula, como la abuela, a quien seguirá en Belén.

Proyecto monástico de Paula
Después de la muerte de Blesila, Paula se dio a un proyecto monástico. Con Eustòquia y algunas compañeras, se fue hacia Palestina. Dejó su hija Paulina dedicada a los pobres, al lado de Fabiola.

Pasaron por el Ponto, donde visitaron las celdas donde había estado Cesarea Flavia Domitila, desterrada por ser cristiana. En Salamina (Chipre), se unieron a Jerónimo, con quien llegaron a Palestina. Pero antes de instalarse, quisieron ir a Egipto. En Alejandría escucharon a Dídimo el ciego, y atravesaron Nítria, que estaba llena de anacoretas. Recurrieron Escete, visitando Macario y los grupos de monjes y monjas Pacomianos. Al lado de Serapión, Paula fue tentada de pedir ser admitida en un monasterio de vírgenes, pero la tierra de Jesús la atrajo más fuertemente.

Finalmente, en el 386, construyó los monasterios de Belén. Uno para Jerónimo y sus monjes, en las afueras, y uno para las monjas en el valle, al lado de la Basílica de la Natividad. Después construyó una hospedería para peregrinos. Cuando Fabiola la visitó, la imitó en Roma, ayudada por Pammaquio, víudo de Paulina, la segunda hija de Paula.

Los monasterios femeninos de Amma Paula
Dice Paladio que: "hay" que citar a algunas grandes mujeres a quienes Dios ha concedido una gran fortaleza, entre ellas Paula, la Romana".

Ella fundó tres monasterios de monjas, separados, pero unidos por una tapia, con el fin de defenderse de los árabes. En cada monasterio había un grupo de 50 monjas. Tres Ammas, o Abadesas iban al frente de las comunidades, todas dirigidas por Paula. Las tres comunidades se reunían para la plegaria en la iglesia, dedicada a Sta. Caterina de Alejandría, que tenían en común. Los domingos iban a misa a la Sta. Cueva del Nacimiento. Recitaban todo el salterio en un día. Cada salmo era recitado por una virgen que se ponía en pié mientras las otras permanecían sentadas, tal como era costumbre en los monasterios egipcios. Todas se sabían los salmos de memoria. S. Jeronimo les enseñaba la Bíblia, y Paula recibía clases de hebreo de un judío.

Paula era muy dulce para los otros, y muy severa para ella misma. Amaba mucho al obispo Epifanio. A su lado, las comunidades de Paula y Jeronimo firmaron la condena de las controversias origenistas, y eso les turbó la paz. Rufíno, en cambio, y el obispo Juan, defendían Orígenes. Así los monasterios de Belén que estaban bajo el obispo Juan se opusieron a él, y él los excomulgó. Los monjes y monjas de Belén serían privados de los sacramentos y la sepultura eclesiástica. Por fin reencontraron la paz por mediación de Teòfilo de Alejandría, y celebraron la Eucaristía de la reconciliación en la basílica de la Resurrección. Pero la relación con Rufíno y los monasterios de los olivos quedaron estropeadas.

Melania y Paula sufrieron en silencio esta ruptura. Paula murió sin ver acabados los afrontamientos entre Rufíno y Jeronimo. En el 404 fue enterrada en la cripta de la Iglesia de Belén, al lado de la Cueva. Era el 26 de enero y tenía 56 años. Había pasado 20 en Belén. En sus exequias fueron recitados los salmos en griego, latín y siríaco. Quizás lo que le había hecho sufrir más a la vida, fue la ruptura con Melania i Rufíno. Pero tal vez debemos al fruto de este sufrimiento, las buenas relaciones que hubo, años más tarde, entre Melania la joven y Paula a la joven.

A raíz de la muerte de Paula escribe Jeronimo: "Adiós, Paula, ayuda con tus plegarias la vejez del que te ha venerado toda la vida. Tu fe y tus obras te unen a Cristo, y Él te dará todo el que le pidas. Yo te he levantado un monumento más fuerte que el bronce, que nadie conseguirá destruir". Y el mismo Jeronimo dejó escrito en su epitafio: "Santa y digna madre, primera en la gran Roma, siguió a Cristo en la pobreza, construyendo una casa en la pequeña Belén".

Después de ella Eustaquia continuó durante 15 años su obra, y finalmente su neta Paula la joven que llegó a Belén en el 415, convirtiéndose en la fiel discípula de S. Jeronimo.

EUSTOQUIA I PAULA LA JOVEN
Paula la mayor, dejó una gran tradición bíblica, ya que ella corregía los escritos de Jeronimo y pagaba todos los gastos. Por eso Jeronimo quiere que esté el nombre de Paula en sus escritos. También Eustòquia dominó el hebreo. S. Jeronimo le dirige éstos consejo: "que el sueño te coja leyendo la Bíblia, mientras descansas con la cabeza sobre estas páginas".

Al morir Eustòquia, es elegida abadesa Paula la joven, que tiene 15 años. Jeronimo muere en sus manos, cuando ella tenía 20 años. Entonces Jeronimo, Paula y Eustòquia fueron enterrados juntos.

MELANIA LA JOVEN
De familia hispana, nace en el 382, y hace posible el 3º monasterio latino en Jerusalén.

A los 14 años se había casado con Pimiano, y la fortuna del matrimonio era una de las mayores del imperio. Después de 7 años de matrimonio fueron a Tagaste donde abrazaron la vida monástica cerca de Agustín. Dieron libertad a 8.000 esclavos de su propiedad. En el 417 fueron a Jerusalén. Después de 11 años de vida anacorética, levantaron de planta un monasterio de monjes para el marido, a fin que tuvieran cuida la basílica de la Ascensión, y uno para ella y las monjas.

Ella era muy amante de los ayunos y las velas, durmiendo tan sólo unas 2 o 3 horas, apoyada bajo una manta. Murió a los 57 años. Sus monasterios más tarde pasaron a la iglesia griega ortodoxa. Todavía hoy se pueden visitar los restos de los mosaicos de estos monasterios, dentro de la iglesia ortodoxa de la Ascensión, en la cima del Monte de los Olivos.

Melania cultivaba la amistad con todo el mundo. Incluso con la emperatriz Eudòxia de Constantinopla. Paula la joven fué a sus funerales.

Con esta zaga de mujeres santas, la vida monástica recibió una gran huella de frescor y equilibrio, evitando los excesos que tan a menudo se daban.

volver

CONCLUSIÓN

Hasta aquí el resumen ordenado y completado en algunos casos, del libro sobre LAS MADRES DEL DESIERTO, de M. Sira Carrasquer y Araceli de la Red.

En algunos momentos lo que se explica puede parecer exagerado a nuestra mentalidad occidental. Cierto que las costumbres y maneras de hacer del siglo XXI, son diversos, y también la espiritualidad, pero todos sabemos el espíritu con que hay que leer estas historias antiguas, tanto de los monjes como de las monjas. Pues a menudo la historia, deja paso al mito y a la leyenda.

Sin embargo, por extraño que sea, no siempre es imposible. Como ejemplo real y curioso, quiero hacer constar una experiencia vivida en el sXX, que yo recuerdo perfectamente. Aunque no sea recomendable, ni mucho menos imitable, el caso evidencía que hay decisiones, que, a pesar de la extravagancia, merecen respeto.

Una conocida artista de cine norteamericana, queriendo reprobar su vida anterior disoluta, quiso "emparedar se" dentro de la iglesia de un monasterio de Roma, y las monjas se avinieron. Le hicieron una pequeña celda sin puerta, donde por una ventana veía el altar. Las hermanas le llevaban la comida, y ella vivió recluida más de 20 años. Un velo cubría siempre su rostro, que ella sólo levantaba un poco a la hora de comulgar, pero sin que nunca jamás los ojos humanos contemplaran aquella cara que durante años había atraído tanta pasión. Y recuerdo que algún joven monje nos había explicado que, cuando la vida monástica le costaba, pensaba en la radicalidad de vida de aquella pecadora convertida.

Cierto que a veces son estilos de vida muy particulares, pero lo inédito del Espíritu que habla al corazón de cada uno, toma formas diversas según la propia manera de ser y de pensar.

Y creo que vale la pena descubrir la existencia de tantas Ammas desconocidas, de entre el testimonio de tantos y tantos Abbas que la historia ha tenido siempre mucho más interés de recoger y transmitir.

Y sobre todo, todos y todas podemos admirar, la grandeza y el juicio de estas grandes atletas del espíritu.

Estas pequeñas historias a menudo desconocidas, quieren ser, pues, un impulso a trabajar para recuperar el pasado, con los otros ojos que el mundo femenino es capaz de transmitir, y así tener una visión más universal de la TRADICIÓN MONÁSTICA.


Tomado de http://www.benedictinescat.com/montserrat/htmlfotos/MaresDesertcas.html
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...